sábado, 22 de septiembre de 2012

DESAMORDAZAR LA PIEDRA



Existe la violencia del silencio

Si no existiera, los ojos no podrían

Moverse en ningún modo, de Óscar Oliva



Vivo en el borde interior

donde el oído cabalga como un pez

para agarrar los muertos que lloro

inclinada en el pasto que mira orejas.

Escucho el mar que deja caracoles en la costa

y piernas abiertas con serpientes

desde el cóccix, el ombligo y más arriba.

Vivo este encandilamiento de boca

que no sabe donde va.

Respiropiano en las azoteas

con gatos arañando tu sexosatélite.

Soy la garganta en el músculo.

Liquidobeso detrás de los nervios.

Soy el útero,

escutipajo de leche y baba,

la palabra indecible,

piedra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario